Licencia para bucear
Escrito el Lunes, 28 de Julio de 2008 por admin
No es que pueda presumir de ser un profesional del buceo, más bien lo contrario. Sin embargo, recién iniciado en la materia puedo decir que es una experiencia única. Aunque de primeras, al empezar con el curso es posible llegar a pensar ¡Dios mío donde me he metido!
La primera vez que me animé a introducirme bajo el agua (el bautismo) fue quizá la más interesante y la que más fauna encontré. No bajé más de 6m pero era todo nuevo, no sólo el entorno, sino también mis movimientos y las pequeñas nociones que me dieron antes de sumergirme. Me resultó increíble, precioso. La gente me ayudó muchísimo. Alemanes y suizos comprendían mejor mi torpeza que el pobre inglés que pude practicar con ellos. Hubo empatía y gracias a ellos me animé a retomarlo tiempo después.
Otra experiencia que disfruté fue la de visitar barcos hundidos. Es como entrar dentro de la historia de algo, aunque aquellas naves no fueran especialmente antiguas. Entrar en la cabina, compartimentos o pasar por encima tiene algo de especial. Es como si el tiempo se hubiera detenido para siempre, dejando atrás anécdotas que ahora están ahí sepultadas bajo el agua para siempre.
Nada más, si queréis descubrir una experiencia no os defraudará si os acercáis a este apasionante mundo en el que las palabras diversión y prudencia son perfectamente compatibles.
Aprender a aprender
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminPoesía Borges:
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender…
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus cambios en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad.
Después de un tiempo uno aprende
que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
Y decora su propia alma,
en lugar de que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende…
y con cada adiós uno aprende.
J.L Borges
Respeto a los bosques, a los árboles, al entorno
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminEnviado por Anónimo:
Tú que pasas y levantas contra mí tu brazo, que inconscientemente me zarandeas, antes de hacerme daño ¡mírame bien !
Yo soy el armazón de tu cuna, la madera de tu barca, la tabla de tu mesa, la puerta de tu casa, la viga que sostiene tu techo, la cama en que descansas.
Yo soy el mango de tu herramienta, el bastón de tu vejez, el mástil de tus ilusiones y esperanzas. Yo doy el fruto que te nutre y calma tu sed, la sombra bienhechora que te cobija contra los ardores del sol, el refugio bondadoso de los pájaros que alegran con su canto tus horas y que limpian tus campos de insectos.
Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de tu huerta, la señal de la montaña, el lindero del camino. Soy el calor de tu hogar en las noches frías y largas del invierno, el perfume que embalsama a todas horas el aire que respiras, el oxígeno que vivifica tu sangre y con ello la salud de tu cuerpo, la alegría de tu alma, y hasta el fin, yo soy el ataúd que te acompaña al seno de la tierra.
Por eso, tú que me miras, tú que me plantaste con tus manos, tú que me diste el ser y que puedes llamarme hijo…. óyeme bien, mírame bien……. ¡Y no me hagas daño!
Hoy es un regalo, por eso se llama presente
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminUna lectora nos envió esta historia:
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades, colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea dela ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas
palabras.
Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. Se lleno de pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para
llevarse el cuerpo. Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente, y con dificultad, el
hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama… y se encontró con una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico: “Quizás
solo quería animarle a usted”.
-Epílogo: Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble. Si quiere sentirse rico, solo cuente todas las cosas que tiene
y que el dinero no puede comprar.
“Hoy es un regalo, por eso se le llama Presente”.
Oración Budista
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminExtraida del libro “El Buen Corazón” por el Dalai Lama”
Que a todos los seres vivos,
tan sobresalientes incluso
como la gema donadora de deseos,
para llevar a cabo la hazaña más noble,
pueda siempre tenerlos como lo más querido.
Cuando esté en la compañía de los demás
siempre me consideraré a mí mismo como el más bajo,
y desde lo más hondo del corazón
los tendré como queridos y supremos.
Vigilante, en el momento en que aparezca un engaño
que nos ponga en peligro tanto a mi como a los otros,
me enfrentaré con él y lo apartaré
sin dilación.
Cuando vea seres de naturaleza perniciosa,
abrumados por violentas acciones negativas
y sufrimiento,
querré a tan extraños seres
como si hubiere encontrado un precioso tesoro.
Cuando otros, movidos por la envidia,
me traten con abuso,
me insulten o cosa similar, aceptaré la derrota,
y ofreceré a los demás esa victoria.
Cuando alguien a quien yo haya beneficiado
y en quien haya puesto grandes esperanzas
me dañe terriblemente,
lo miraré como a mi santo y espiritual amigo.
En resumen, tanto directa como indirectamente,
ofrezco cada logro y cada dicha a todos los seres vivos,
mis madres;
que cargue yo sobre mí calladamente
todas sus dañinas acciones y su sufrimiento.
Que no sean ellos engañados por los conceptos
de las ocho preocupaciones profanas,
y siendo ellos conscientes
de que todas las cosas son ilusorias,
que sean, sin apego, liberados de la esclavitud.
Un hombre que sabía Mantener el Buen Humor
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminEnviado por un lector:
Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenia algo
positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba como le iba,el respondía:
“Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
Era un Gerente único porque tenía varias meseras que lo habían
Seguido de restaurante en restaurante.
La razón por la que las meseras seguían a Pepe era por su actitud.
Él era un motivador natural: Si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba
ahí para decirle al empleado como ver el lado positivo de la situación
Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a
Pepe y le pregunte: No lo entiendo… no es posible ser una persona positiva todo el tiempo
¿Cómo lo haces?…
Pepe respondió:
“Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo, Pepe, tienes dos
opciones hoy:Puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar
de mal humor.”Escojo estar de buen humor”.
“Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima
o aprender de ello. Escojo aprender de ello”.
“Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja
o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo el lado positivo de la vida”.
Si, claro, pero no es tan fácil, protesté
“Si lo es”, dijo Pepe. “Todo en la vida es acerca de elecciones.
Cuando quitas todo lo demás, cada situación es unaelección”.
“Tu eliges como reaccionas ante cada situación, tu eliges
como la gente afectará tu estado de ánimo, tu eliges estar de buen humor o mal humor”.
“En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA”.
Reflexioné en lo que Pepe me dijo…
Poco tiempo después, deje la industria hotelera para iniciar mi propio negocio.
Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía
que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.
Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe
hacerse en un negocio de restaurante, dejo la puerta de atrás abierta
y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados.
mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano temblando por el
nerviosismo, resbalo de la combinación.
Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon.
Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto, llevado de
emergencia a una Clínica.
Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva,Pepe
fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.
Me encontré con Pepe seis meses después del accidente y cuando le
pregunte como estaba, me respondió: “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
Le pregunté que paso por su mente en el momento del asalto.
Contesto:
Lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave
la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía
dos opciones: Podía elegir vivir o podía elegir morir.
“Elegí vivir”.
¿No sentiste miedo? Le pregunté. Pepe continuo:
“Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien.
Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras
de los médicos y enfermeras, realmente me asuste.
Podía leer en sus ojos: Es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar una decisión:
¿Qué hiciste? Pregunté.
“Bueno, uno de los médicos me pregunto si era alérgico a algo y
respirando profundo grite:
- Si, a las balas - Mientras reían, les dije:
“estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto”.
Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo por su
asombrosa actitud. Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir
plenamente, la ACTITUD, al final, lo es todo.
Cuento Chino
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminUna persona nos manda este relato procedente de China:
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la
Tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo:
-¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.
-¿Por qué le llamas desgracia? -respondió el padre - veremos lo que
traerá el tiempo…
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
-¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho - Nuestro caballo
ha traído otro caballo.
-Por qué le llamas suerte? - repuso el padre - Veamos qué nos trae el
tiempo.
En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y
éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo. El
muchacho se quebró una pierna.
-¡Padre, qué desgracia! - exclamó ahora el muchacho -. ¡Me he
quebrado la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
-¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía sino que gimoteaba en su cama. Pocos días
después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes
para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni
La fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al
tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas
vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno y lo
bueno, malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre
todo confiar, porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas…
Instantes
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminEste texto, nos llegó por un anónimo y recorrió los buzones de correo durante un tiempo, transmitiendo la muerte de un famoso escritor. Aquello resultó ser un bulo. No entendemos muy bien el motivo de esta “broma”. En cualquier caso las palabras nos parecieron muy significantes, por eso se publicaron. Quizás nos sirva a todos para recordar el valor del presente.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima, trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido de hecho.
Tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos…
Iría a más lugares a donde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió
sensata y prolíficamente cada minuto de su vida,
claro que tuve momentos de alegría…
Pero si pudiera volver atrás, trataría de
tener solamente buenos momentos,
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iba
a ninguna parte sin termómetro, una
bolsa de agua caliente, un paraguas
y un paracaidas, si pudiera volver a vivir,
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría
a andar descalzo a principios de la primavera
y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesitas,
contemplaría más atardeceres y jugaría
con más niños…
Si tuviera otra vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.
(Nadine Stair)
El Día Más Hermoso
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminNo existe un día más hermoso que el día de hoy.
La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado.
Mi pasado se compone de recuerdos alegres… tristes…
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño,
donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece
otra.
El dia de ayer pudo haber sido un hermoso día, pero no puedo avanzar
mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los
rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso, pero no puedo
avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje
que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy.
Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío,
sentir como cada instante, dice: presente!!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo
luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar
que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, SOY.
Por eso:
HOY, te digo que te quiero.
HOY, te escucho.
HOY, te pido disculpas por mis errores.
Hoy, te ayudo.
HOY, comparto lo que tengo contigo.
HOY, me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana.
Porque HOY respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo,
toco, rio, amo…
HOY.. HOY estoy vivo. Como tu.
Elsa Borneman
A Eso…
Escrito el Sábado, 14 de Junio de 2008 por adminTexto enviado por Anónimo sobre la experiencia
A eso de caer y volver a levantarte,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
a eso no le llames adversidad, llámale sabiduría.
A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
a eso no le llames castigo, llámale enseñanza.
A eso de pasar juntos días radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina, llámale experiencia.
A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan,
tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
tu alma irradie, tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame.
A eso, no le llames poder humano, llámale milagro divino…